El Tribunal Supremo determina que sufrir un accidente “in itinere” da derecho a los funcionarios a cobrar la pensión extraordinaria por incapacidad

02-07-2021

Sufrir un accidente “in itinere”, aquel que ocurre durante el desplazamiento entre la casa y el puesto de trabajo, es considerado acto de servicio a efectos de que un funcionario público pueda percibir la pensión extraordinaria de jubilación o retiro por incapacidad permanente. Así lo establece el Tribunal Supremo en dos sentencias dictadas a fecha 21 y 24 de junio, en las que reconoce el derecho a recibir tal prestación (con una base de cálculo al 200 por 100) a un funcionario de prisiones y una guardia civil a los que les fue desestimada el cobro de esta pensión extraordinaria, al considerar la Audiencia Nacional que dichos incidentes no tuvieron lugar en el tiempo y lugar de trabajo.

En el caso del funcionario de prisiones, los hechos se remontan al 14 de octubre del 2010, día en que el afectado sufría un accidente de tráfico en el trayecto que separaba su domicilio del Centro Penitenciario de Daroca (Zaragoza), lugar al que debía desplazarse “para hacerse cargo del servicio asignado en el turno de tarde”, expone la sentencia. Pese a que tanto el Delegado del Gobierno en Aragón, como la Dirección General de Función Pública y la Directora Provincial de la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (MUFACE) en León consideraron que el accidente tuvo lugar en acto de servicio, la Dirección de Costes de Personal y Pensiones Públicas, en su resolución de 15 de marzo de 2013, se mostró contraria a este hecho. Una consideración que, años más tarde, reiteraba el Tribunal Económico Administrativo Central (TEAC).

Con respecto al accidente sufrido por la guardia civil, este se sitúa el 11 de junio del 2014, cuando tras dejar su residencia habitual, la funcionaria se desplaza a la Comandancia de la Guardia Civil de Tarragona, lugar en el que debía desempeñar sus funciones como servidora pública, sufriendo un accidente de circulación en dicho recorrido. En su resolución del 12 de septiembre del 2018, el Ministerio de Defensa declaraba que la incapacidad permanente sufrida por la guardia civil para ejercer sus funciones como servidora pública, no era resultado de acto de servicio. Conclusión a la que también llegó un Juzgado Contencioso- Administrativo y la Audiencia Nacional.

Referencia a la Ley de Clases Pasivas del Estado

Tras haber estimado los recursos de casación interpuestos por las personas afectadas, el Tribunal Supremo falla en contra de las sentencias judiciales que precedían a ambos casos. Según expone el alto tribunal en una de las sentencias, presentar una incapacidad permanente para el acto de servicio, debido a un accidente in itinere, “puede considerarse como incapacidad producida ‘como consecuencia del servicio’ a los efectos de la obtención de pensión extraordinaria regulada en el artículo 47.2 del Texto Refundido de la Ley de Clases Pasivas del Estado”.

Para que un accidente sea considerado in itinere deben confluir una serie de circunstancias, según apunta la jurisprudencia de la Sala de lo Social, como que: la finalidad principal y directa del viaje sea acudir al puesto de trabajo; el incidente ocurra en el trayecto habitual y normal que separa el domicilio del trabajo o viceversa; el viaje no se haya visto alterado por intereses particulares que rompan con el recorrido habitual; así como que el  viaje sea realizado en el medio habitual de transporte.